Ética y Buenas Prácticas

Podriamos definir Buenas Prácticas en Atención a Personas con Alzheimer, aquellas que van acordes con el nivel de conocimiento científico-técnico, en una estructura de Asociacionismo donde la humanización, el apoyo y el cariño son el hilo conductor. Respondiendo a necesidades sociales y como siempre adecuandonos al nivel socioeconómico disponible. En un servicio Público de Salud hay que tener una dimensión universal y de justicia social. Todo ello en un contexto ético de respeto a las personas diagnosticadas de Alzheimer y a sus cuidador@s. A. López

martes, 9 de septiembre de 2014

Cómo funciona nuestra memoria y de qué manera podemos detectar el alzheimer


"Un tema que preocupa a los mayores cada vez más jóvenes. En esta nota, los secretos de la memoria".

El doctor Ricardo Allegri, jefe del Servicio de Neurología Cognitiva e investigador del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), explicó las características de los distintos tipos de memoria y la señaló cuáles son los primeros cambios que se producen en una persona que padece de alzheimer.
 Según el especialista, existen tres tipos de memoria: la episódica, la semántica y la procedural. La memoria episódica es aquella que registra los hechos de nuestra vida, la semántica almacena los conceptos lingüísticos y culturales y la procedural se encarga de contener los procedimientos para hacer determinadas actividades, es decir, el "saber hacer".

 La memoria episódica permitiría recordar qué es lo que desayunamos una mañana, mientras que la semántica sería la responsable de que sepamos en qué consiste un desayuno. La procedural, por su parte, no da la posibilidad de recordar cómo preparar un desayuno.
 "(Las memorias) están en distintos lugares del cerebro, pero no es que están desconectadas. Están en con junto", explicó el doctor. "La memoria episódica es la memoria más primitiva. Tiene que ver con el hipocampo, que es la parte interna del lóbulo temporal. La memoria semántica, la memoria conceptual, tiene que ver con la parte externa, la más nueva del cerebro", detalló.

Sin embargo, el especialista señaló que las distintas memorias "se pueden alterar en forma a distinta una de la otra" ya que "una persona puede tener falla en la memoria episódica y le puede funcionar bien memoria semántica".

 En relación al alzheimer, enfermedad que afecta estas funciones del cerebro, Allegri detalló: "El alzheimer empieza a afectar la memoria reciente, empieza a tomar lo episódico, después lo semántico y luego los procedimientos". Por eso, algunos pacientes "no se acuerdan de lo que pasó hace media hora y sí se acuerda de su infancia".
 Por otro lado, respecto a la capacidad de algunas personas para retener más información, el investigador contó que: "hay una parte que viene genética y nosotros podemos mejorarla", explicación que el doctor hizo extensiva a todas las otras capacidades que poseemos las personas, además de a memoria.

 Por último, Allegri resaltó que "la memoria procedural es la que más se mantiene", por eso es más común olvidar ciertos nombres conceptos y no cómo andar en bicicleta, por ejemplo. El alzheimer se nota a partir de los cambios en las capacidades de la persona. Cuando una persona empieza a olvidar hechos que antes no, puede ser un indicador del comienzo de la enfermedad.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Trasplante de células cerebrales para revertir la pérdida de memoria en la enfermedad de Alzheimer




Unos científicos han trasplantado con éxito células progenitoras de neuronas inhibitorias a ratones viejos afectados por los problemas neurológicos propios de humanos de edad avanzada que han desarrollado la enfermedad de Alzheimer (EA) a partir de la variante genética apoE4, presente en cerca de un tercio de todos los individuos con EA de inicio tardío.

Esas células progenitoras son células cerebrales en una fase temprana de desarrollo que tienen la capacidad de convertirse en neuronas inhibitorias adultas, fundamentales para una adecuada regulación de las funciones cerebrales. Los investigadores trasplantaron las citadas células tanto a ratones con apoE4 como a ratones que además presentaban una acumulación excesiva de proteína β-amiloide. Los trasplantes ayudaron a reponer células en el cerebro, reemplazando aquellas perdidas por culpa del apoE4, regulando la actividad cerebral y mejorando la memoria y la capacidad de aprendizaje. El éxito del tratamiento en estos ratones viejos, que por edad equivalían a humanos ancianos, es particularmente importante porque constituye la franja de edad de los eventuales candidatos humanos a recibir el tratamiento si finalmente se valida y se aprueba para uso humano.

En conclusión, resulta prometedor haber logrado en los experimentos una correcta integración funcional de esas células en el 'circuito' del hipocampo y una remisión completa de los déficits de aprendizaje y memoria.

 [JNeurosci2014]
Tong LM, Djukic B, Arnold C, Gillespie AK, Yoon SY, Wang MM, et al.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Hablaban los clásicos de 'mens sana in corpore sano'. Ahora, la investigación médica está demostrando que tenían razón. El neurofitness y cuidar de tu cuerpo pueden evitar el deterioro mental.



¿Qué produce el Alzheimer?, ¿Por qué a veces llega el deterioro cognitivo antes de lo que debería?
 La ciencia aún no sabe contestar a estas preguntas, pero sí ha descubierto factores en los que podemos intervenir para
prevenir algunas dolencias. Nuestro cerebro se adapta a lo que sucede en nuestro entorno: cada día se crean 1.400

neuronas nuevas. 

Esta plasticidad supone que podemos mantenerlo activo para que las conexiones se mantengan en forma y las células neuronales reciban lo que necesitan para no envejecer antes de tiempo. Hay actitudes y hábitos que pueden poner a punto tu mente. ¿Quieres saber cuáles? La Dra. Ana Frank, jefa de Neurología y coordinadora de la Unidad de Trastornos Cognitivos y del Comportamiento del Hospital La Paz de Madrid nos ayuda a descubrirlos. 

 
1. Cuida tus huesos 

La osteocalcina es una hormona que producen las células óseas y que llega por la sangre hasta el cerebro. En el embarazo es fundamental, ya que ayuda a formar las neuronas del feto y a que el hipocampo (sede del aprendizaje y la memoria) adquiera el tamaño adecuado. Pero después del nacimiento sigue siendo básica, ya que regula la producción de neurotransmisores y reduce los niveles de ansiedad y depresión. Para evitar un déficit, hay que mantener los huesos lo más fuertes posible con una exposición moderada al sol, una dieta rica en calcio y baja en sodio y realizando ejercicio de forma habitual. 

2. Vigila tu oído 

La mente de las personas mayores que no escuchan bien dedica gran parte de su energía al tratamiento del sonido, en detrimento de los recursos que debería emplear en la memoria y el pensamiento. Los mayores con pérdida de audición desarrollan un deterioro cognitivo hasta 3’2 años antes que los que oyen bien. Si ya se ha producido la pérdida auditiva, el simple uso de un audífono sirve puede mejorar ese trabajo cognitivo. 

3. Cuida la flora intestinal 

De ella depende qué neurotransmisores se encuentran más activos. Las resonancias magnéticas han demostrado que los cambios en la flora intestinal afectan a las regiones del cerebro ligadas a la afectividad y la cognición. Esto apunta a que una flora sana y abundante puede contribuir a reducir el estrés y fomentar la estabilidad emocional. Y para conseguirlo no pueden faltar en la dieta hortalizas y verduras frescas, frutas, cereales integrales y yogures. 

4. Aprende (y habla) otro idioma 

El grosor de la corteza cerebral y el volumen del hipocampo crecen más cuanto mayor es el esfuerzo por aprender un idioma nuevo. Además, las personas bilingües tienen más reservas cognitivas y menos riesgo de padecer demencia. La razón está en que usar dos lenguajes estimula las regiones del cerebro que son básicas para la atención y el control cognitivo. 

5. Habla contigo misma... en voz alta
 
No se trata de parecer una loca peligrosa, sino de sacarle partido a algo que seguramente ya haces sin darte cuenta, como repetir en voz alta el nombre de una cosa mientras la estás buscando. Está comprobado que este sistema funciona, así como decir en voz alta una lección permite memorizarla mejor. Y hablar con una misma de forma positiva o motivacional reduce el nivel de estrés. Todo son ventajas.
6. Muévete a menudo 
El ejercicio favorece la capacidad de concentrarse, ya que incrementa la sustancia gris en las regiones que nos permiten planificar acciones y tener en cuenta los objetivos a largo plazo. La responsable de que mover los músculos beneficie al cerebro es la irisina, una proteína que produce el músculo durante el ejercicio y que refuerza el hipocampo. 
7. Toma café 
La cafeína mejora la memoria hasta 24 horas después de haberla consumido. Eso sí, no más de dos tazas diarias: si tomas demasiada, aparecen síntomas parecidos a los de un ataque de ansiedad. 
8. Ojo al colesterol 
Unos niveles elevados te hacen ser 10 veces más propensa a padecer deterioro cognitivo leve. 
9. Mantén baja la presión arterial 
La tensión alta provoca daño estructural en el cerebro de las personas jóvenes, favoreciendo que se produzca, con la edad, deterioro cognitivo. Daña las arterias del cuello cerebral, con lo que no llegan suficiente oxígeno y nutrientes, y puede aparecer una demencia vascular por deterioro mental prematuro. 
10. Duerme bien 
Diversos estudios con resonancia magnética han mostrado que a las personas con insomnio les cuesta activar determinadas regiones del cerebro necesarias para la memoria de trabajo –la que sirve para mantener una conversación, realizar operaciones aritméticas o leer–. Además, dormir poco reduce el volumen cerebral y disminuye el desempeño cognitivo, ya que el sistema nervioso envejece antes. Para los adultos, al menos siete horas al día son necesarias para un óptimo rendimiento cognitivo.
 
Y, además, estos son los tres enemigos de las neuronas 
- Diabetes e hipertensión. Las personas de entre 40 y 64 años con estas enfermedades tienen el doble de riesgo de sufrir deterioro cognitivo. 
- Estrés y tabaco. El primero produce hipertensión y altera el sueño. El segundo duplica las posibilidades de desarrollar una demencia senil. 
- Alcohol. Si te emborrachas, las neuronas esenciales para la memoria y el aprendizaje se desactivan para evitar estar expuestas a él. El alcohol interfiere en los receptores del hipocampo, lo que acaba generando “apagones” neuronales que producen las amnesias del día después. 
 
10 alimentos que te ayudarán 
● Chocolate negro. Además de contener una pequeña cantidad de cafeína, a través del flavonol epicatequinia incrementa el flujo de sangre al cerebro. 
● Arándanos. Contienen un flavonoide, que se asocia a menor riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular, al evitar la hipertensión. 
Pescado azul. Es rico en ácidos grasos omega-3, que ayudan a la memoria y previene enfermedades degenerativas. 
Frutos secos. Son una fuente de vitamina E que retrasa la aparición de la demencia, mejora la actividad neuronal y preserva la memoria. 
Cereales integrales. La deficiencia de ácido fólico parece relacionada con una mayor probabilidad de demencia. Además, se convierten en glucosa al digerirlos, lo que garantiza un aporte continuado de “gasolina” al cerebro. 
Huevo. Su colina y luteína favorecen la memoria, el pensamiento y otras funciones cognitivas. 
Lino. Sus semillas tienen omega-3, que ayuda a formar EPA y DHA, protectores de las neuronas. También son ricas en omega-6, que contribuye al sano desarrollo del cerebro. 
Semillas. Las de sésamo son precursoras de melatonina y serotonina, que se relacionan con el buen humor y el aprendizaje. Las pipas de girasol tienen grasas poliinsaturadas, vitamina E, ácido fólico y flavonoides que previenen enfermedades cerebrales. 
Brécol. Contiene vitaminas antioxidantes y folatos, beneficiosos para la memoria. Mejor si se toma al vapor o crudo en ensalada. 
Y un plus de agua. El 90% del peso del cerebro se debe al agua que contiene, por eso es un órgano especialmente sensible a la deshidratación. 
 
Cuida tus emociones 
La doctora Ana Frank explica que el ser humano es su cuerpo y el entorno en que éste se desarrolla y se cuida. “Si una persona con un cerebro sano vive en un ambiente estresante y negativo, tiene papeletas para desarrollar hipertensión arterial, pero si vive en un ambiente que favorece la plasticidad neuronal positiva, que el cerebro se desarrolle y se mantenga sano, se está haciendo una prevención del deterioro cognitivo”. ¿Qué recomiendan al respecto las investigaciones científicas? 
- Socializa. Hablar con otras personas 10 minutos al día mejora la memoria tanto como leer o hacer un crucigrama. 
- No te enfades. En las dos horas siguientes a un arrebato de ira aumenta un 3’6% el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. 
- Ríete. Al hacerlo liberamos endorfinas que reducen el cortisol, la hormona del estrés. Además, se acelera el ritmo cardiaco y se expanden los pulmones, con lo que todo el cuerpo –cerebro incluido– se oxigena mejor. Las personas con sentido del humor tienen menos infartos y viven cuatro años y medio más de media. Se ha demostrado que la risa provoca ondas cerebrales similares a las que se logran al meditar.
MUJER HOY-Sara Borondo
 
 
 

jueves, 28 de agosto de 2014

La reposición de melatonina beneficiaría la función cognitiva y el sueño en la enfermedad de Alzheimer



Recientemente se ha sugerido el vínculo entre la mala calidad del sueño y la enfermedad de Alzheimer (EA). Por ello, dado que los niveles de melatonina endógena ya se reducen en estadios preclínicos de la EA, un estudio ha analizado si la reposición de la hormona faltante sería beneficiosa en la EA o si tales efectos se relacionan con la presencia del trastorno del sueño en los pacientes.

En una muestra de 80 pacientes (50,7% hombres), con una edad media de 75,3 años (rango: 52-85 años), diagnosticados de EA leve a moderada, con y sin comorbilidad de insomnio, y recibiendo terapia estándar (inhibidores de la acetilcolinesterasa, con o sin memantina), los pacientes fueron tratados durante dos semanas con placebo y entonces asignados al azar a recibir 2 mg de melatonina de liberación prolongada o placebo cada noche durante 24 semanas, seguidas de dos semanas de placebo. Se midieron la evaluación de la escala-cognición de EA (ADAS-Cog), actividades instrumentales de la vida diaria (IADL), test mimimental (MMSE) e índice de calidad del sueño de Pittsburgh (PSQI).

Los pacientes tratados con melatonina de liberación prolongada tuvieron un rendimiento cognitivo significativamente mejor que los tratados con placebo, medido por IADL (p = 0,004) y MMSE (p = 0,044). La eficiencia del sueño, medida por el componente PSQI 4, también fue mejor con la melatonina (p = 0,017). En el subgrupo de insomnio comórbido (PSQI = 6), el tratamiento con melatonina de liberación prolongada produjo efectos clínicamente significativos en comparación con el placebo, en la media de IADL (p = 0,032), puntuación MMSE (+ 1,5 frente a –3 puntos; p = 0,0177) y eficiencia del sueño (p = 0,04). Los valores medianos ADAS-Cog (–3,5 frente a –3 puntos; p = 0,045) también fueron significativamente mejores.

El estudio concluye que la melatonina de liberación prolongada tiene efectos positivos en el funcionamiento cognitivo y el mantenimiento del sueño en pacientes con EA en comparación con el placebo, sobre todo en aquellos con comorbilidad de insomnio.

[Clin Interv Aging 2014]
Wade AG, Farmer M, Harari G, Fund N, Laudon M, Nir T, et al

martes, 26 de agosto de 2014

Dos nuevas lineas de investigación nos refuerza para seguir trabajando


Descubrimiento israelí podría revertir el daño por Alzheimer

Una investigación realizada por un equipo de la Universidad de Tel Aviv, en Israel, puede mostrar el camino para proteger las células del daño causado por la enfermedad de Alzheimer, e incluso aquellos que la enfermedad ocasiona antes del tratamiento. Se trata de la identificación de una proteína similar a una que protege al cerebro de lesiones, pero que no está presente en estos pacientes.

Qué causa la enfermedad de Alzheimer es todavía un misterio, pero las condiciones que conducen a la demencia asociada a la enfermedad son muy claras para los científicos. Acumulaciones de placa en neuronas matan a las células del cerebro en los enfermos, lo que conduce a la degeneración de la función cognitiva y la pérdida de memoria asociadas con la enfermedad.

Uno de los objetivos más importantes de la investigación de Alzheimer ha sido la de encontrar formas de proteger a las células del cerebro de estas placas seniles y ovillos neurofibrilares. En un estudio publicado en la Revista Enfermedad de Alzheimer, la profesora Illana Gozes describe cómo NAP (un fragmento de una proteína esencial para la formación del cerebro) ha mostrado en estudios anteriores que protege el funcionamiento cognitivo.

La pérdida de NAP expone las células al daño físico que con el tiempo las destruye, pero la aplicación de proteínas con propiedades de NAP las hace saludables de nuevo. Es sólo una proteína que Gozes y su equipo han descubierto. La investigación, dijo, podría eventualmente conducir al desarrollo de medicamentos para tratar la enfermedad de Alzheimer.

“Hace varios años descubrimos que NAP mostró eficacia en la Fase 2 de ensayos clínicos en pacientes con deterioro cognitivo leve, un precursor de la enfermedad de Alzheimer. Ahora, estamos investigando si hay otras secuencias NAP en otras proteínas”, subrayó.

NAP, también conocido como davunetide, es un péptido ácido de ocho aminoácidos que ha mostrado generar neuroprotección en varios ensayos con seres humanos. NAP deriva de la proteína de la actividad neuroprotectora (ADNP), una molécula que es esencial para la formación del cerebro. “NAP opera a través de la estabilización de los microtúbulos (tubos dentro de la célula que mantienen la forma celular). Sirven como “vías del tren” para el movimiento de material biológico”, dijo Gozes.

“En la enfermedad de Alzheimer, estos microtúbulos se descomponen. Los fragmentos de la proteína recién descubiertas, al igual que NAP, trabaja para proteger a los microtúbulos, protegiendo de esta manera la célula”, añadió. En el estudio, Gozes y su equipo examinaron la tubulina (una subunidad de los microtúbulos) y la proteína tau (unidad de tubulina asociada), importante para el montaje y el mantenimiento de los microtúbulos. Las proteínas tau anormales forman los enredos que contribuyen a la enfermedad de Alzheimer. Entre mayores sean los enredos, la función cognitiva más será dañada.

En pruebas con ratones que sufren de características parecidas a la demencia se encontraron las proteínas anormales tau, se aplicó un fragmento de la tubulina con secuencias NAP con resultados muy prometedores, dijo Gozes.

Cuando NAP “se evapora”, las células del cerebro quedan menos protegidas y se deterioraron. El tratamiento con tubulina invierte el daño. “Nos fijamos en el cerebro de un ratón con demencia y vimos que había una reducción en la proteína NAP, pero tras el tratamiento con el fragmento de la tubulina, la proteína fue restaurada a sus niveles normales”. Además, el tratamiento restauraba el tamaño de los cerebros de los ratones, que se habían reducido debido a la enfermedad.

Otras pruebas se están planificando. Con el tiempo, Gozes cree que un tratamiento efectivo contra la enfermedad de Alzheimer (y otras enfermedades relacionadas a la demencia) podría surgir de esta investigación. “Vemos claramente el efecto protector del tratamiento. Hemos sido testigos de los efectos de restauración y protección de los nuevos fragmentos de proteínas, derivados de las proteínas esenciales para la función celular, en cultivos de tejidos y en modelos animales.”

Hay que seguir trabajando, dijo, pero la investigación del equipo algún día podría convertirse en un tratamiento para alivia, o incluso revertir, la enfermedad de Alzheimer.

Fuente: LatamIsrael

Investigan en españa cómo una proteína puede revertir la "muerte neuronal" en el Alzheimer

lainformacion.com

Investigadores del Institut de Recerca de Vall d´Hebron (VHIR), de Barcelona, están estudiando la implicación de los receptores de la muerte neuronal y su señalización asociada, como el antagonista FAIM-L, en el desarrollo de enfermedades como el Alzheimer.
Así lo ha explicado Bruna Barneda, investigadora del VHIR, quien ha destacado, en una entrevista recogida por Servimedia, los resultados obtenidos de la
investigación que coordina.
Esta cíentífica participará en el próximo Congreso Internacional de Investigación e Innovación en Enfermedades Neurodegenerativas (CIIIEN), en el que preserntará una ponencia sobre la protección de la muerte neuronal y la incidencia de FAIM-L en este proceso degenerativo.
En palabras de Barneda, “nuestro grupo concretamente analiza el papel de la proteína FAIM-L, una isoforma neuronal que bloquea la vía de señalización pro-muerte que se índice en los receptores de muerte, para regular la neuroinflamación que subyace al Alzhéimer”.
"CASCADA DE LA MUERTE"
Los receptores de muerte, según Barneda, “son los miembros de la familia del del TNF que en el dominio que está dentro de la célula tienen una región capaz de reclutar unas proteínas que induce la muerte”. Como explicó la investigadora, “cuando una neurona es expuesta a la citoquina TNF, el receptor de muerte induciría la activación de la cascada de muerte, pero si hay FAIM-L dentro de esa neurona, lo bloquea e induce otras señales que participan en el desarrollo normal del cerebro”.
Como consecuencia de este proceso neurodegenerativo, Bruna Barneda hizo hincapié en la necesidad de “conocer los mecanismos que activan o desactivan los receptores de muerte para evitar la muerte neuronal y la neurodegeneración en enfermedades como el Alzhéimer”.
En este sentido, la investigadora subrayó que se ha detectado que “las personas afectadas por esta enfermedad tienen menos FAIM-L y, además, que la presencia o ausencia de esta proteína cambiar el efecto que ejerce el receptor de muerte TNF (o factor de necrosis tumoral) sobre las neuronas, pasando de un efecto protector a uno tóxico”.
CUÁNDO MUEREN LAS NEURONAS
Aunque actualmente existe la posibilidad de proteger a las neuronas de la muerte celular, la investigadora indicó que “en el caso de la enfermedad de Alzheimer, el mayor hándicap es detectar cuando se están muriendo las neuronas”. Por otro lado, señaló que “en otras enfermedades, dónde se tiene claro el momento de degeneración de las neuronas, también resulta difícil actuar sobre un elemento del sistema”.
Asimismo, Barneda apuntó que “si bien es cierto que el FAIM-L protege a las neuronas de la muerte, sólo lo hace de una serie de estímulos determinados”, y advirtió que “hay muchas maneras de inducir la muerte en una neurona”.
En el caso de las enfermedades neurodegenerativas, la investigadora informó que “prevalece un componente muy importante de muerte celular programada provocada por las mismas células”. En algunos casos, según mencionó Bruna Barneda, “esta muerte puede ser inducida por factores internos en la célula, como acumulación de radicales libres de oxígeno o un mal funcionamiento de ensamblaje proteico, pero en otros casos, la muerte viene inducida por factores externos, situación en la que la maquinaria de los receptores de muerte y sus antagonistas como FAIM-L juegan un papel clave induciendo la muerte cerebral o previniéndola”.
GRAN HALLAZGO
A este respecto, Barneda insistió de nuevo en la importancia de “comprender el funcionamiento de la muerte neuronal y, en concreto, de estimar los niveles de FAIM-L de una persona con enfermedad de Alzheimer”. Un gran hallazgo, que “permitiría ayudar a conocer en qué punto se halla la neuroinflamación, a tener una idea más clara del punto de evolución en que se encuentra la enfermedad y a moldear así los tratamientos del paciente”, según la investigadora.
Por último, Bruna Barneda quiso resaltar la celebración de congresos y encuentros como CIIIEN 2014, ya que “siempre son positivos para compartir el conocimiento, que es la mejor forma de avanzar”. Además, la investigadora se refirió al seguimiento por streaming de este congreso como un “gran paso para que los trabajos presentados puedan llegar a muchas personas y se siga divulgando lo aprendido”.

(SERVIMEDIA)