Ética y Buenas Prácticas

Podriamos definir Buenas Prácticas en Atención a Personas con Alzheimer, aquellas que van acordes con el nivel de conocimiento científico-técnico, en una estructura de Asociacionismo donde la humanización, el apoyo y el cariño son el hilo conductor. Respondiendo a necesidades sociales y como siempre adecuandonos al nivel socioeconómico disponible. En un servicio Público de Salud hay que tener una dimensión universal y de justicia social. Todo ello en un contexto ético de respeto a las personas diagnosticadas de Alzheimer y a sus cuidador@s. A. López

lunes, 11 de febrero de 2013

El inicio del Alzheimer podría situarse "una década antes de la aparición de sus síntomas"



MADRID, 8 Feb. (Reuters/EP) -
   El inicio de la enfermedad de Alzheimer podría situarse, "por lo menos, una década antes de la aparición de sus síntomas", tal y como ha publicado recientemente la Agencia Americana del Medicamento (FDA, por sus siglas en inglés) tras estudiar los datos de una investigación de la Universidad de California (Estados Unidos).
   De esta forma, este podría ser el punto de partida "para probar antes fármacos contra esta patología", explican los expertos. Con ello, podría "ser más fácil" para las compañías farmacéuticas encontrar medicamentos óptimos, ya que comprobarlos en una etapa anterior a la actual representa "tener la mejor oportunidad de trabajo", indican.
   En este sentido, el director de la División de Productos de Neurología del Centro para la Evaluación e Investigación de Medicamentos de la FDA, el doctor Russell Katz, expone que tanto esta organización, como la comunidad científica, consideran "fundamental" identificar a los pacientes de Alzheimer de manera precoz "antes de que haya una lesión cerebral irreversible".
   Además, señala que es necesario encontrar nuevos fármacos, ya que los medicamentos actuales "tratan los síntomas, pero no interrumpen el curso destructivo de la enfermedad". El Alzheimer "roba a los enfermos sus recuerdos y su independencia", lamenta el experto.

LILLY Y ROCHE VAN A INVESTIGAR EN ESTA ETAPA ANTERIOR A LA PATOLOGÍA

   Por su parte, el miembro de la Universidad de California y director de este trabajo realizado conjuntamente con el Instituto Nacional del Envejecimiento, el doctor Paul Aisen, sostiene que este hallazgo "va a ser enormemente útil para la industria farmacéutica". A su juicio, éstas podrán testar los fármacos antes de que ocurra la demencia, "como cuando se sufra la enfermedad prodrómica".
   Ésta es un precursor de la enfermedad de Alzheimer "en la que se aprecian leves cambios cognitivos y de la que existen algunas pruebas de biomarcadores", señala. Ello se une al desarrollo de fármacos como bapineuzumab, desarrollado por Johnson & Johnson, Pfizer y Elan; y solanezumab, de Lilly.
   El primero no ha podido demostrar beneficio en ensayos con numerosos pacientes de insuficiencia renal, pero ha confirmado "una leve o moderada mejoría en enfermedad de Alzheimer", afirman. Por su parte, solanezumab "ha mostrado un ligero beneficio en los pacientes leves cuando los resultados de ambos estudios se agruparon", señalan.
   No obstante, ahora, los investigadores planean estudiar el fármaco de Lilly en pacientes con anteriores etapas de la enfermedad, algo que es posible gracias a este hallazgo. Aparte de éste, se realizarán otros como el ejercido por parte de Genentech, de Roche, con el medicamento crenezumab.

jueves, 7 de febrero de 2013

Vino tinto y té verde, potenciales dianas contra el Alzheimer





Productos químicos naturales que se encuentran en el té verde y el vino tinto pueden interrumpir un paso clave de la vía de la enfermedad de Alzheimer, según una nueva investigación de la Universidad de Leeds (Reino Unido), publicada en 'Journal of Biological Chemistry'.
En experimentos de laboratorio en fase inicial, los investigadores identificaron el proceso que permite a los grupos de proteínas perjudiciales aferrarse a las células del cerebro, provocando su muerte y fueron capaces de interrumpir esta vía utilizando los extractos purificados de EGCG del té verde y el resveratrol del vino tinto.
Los resultados ofrecen potenciales nuevas dianas para el desarrollo de fármacos para tratar la enfermedad de Alzheimer. "Es un paso importante para aumentar nuestra comprensión de la causa y la progresión de la enfermedad de Alzheimer", señala el investigador principal, el profesor Nigel Hooper, de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Leeds.
A su juicio, es erróneo pensar que el Alzheimer es una parte natural del envejecimiento, ya que es una enfermedad que, según los científicos, en última instancia se puede curar a través de la búsqueda de nuevas oportunidades de dianas farmacéuticas como la descubierta en esta investigación.
La enfermedad de Alzheimer se caracteriza por una distinta acumulación de la proteína amiloide en el cerebro, que se agrupa para formar bolas tóxicas y pegajosas de diferentes formas. Estas bolas de amiloide se aferran a la superficie de las células nerviosas en el cerebro al unirse a proteínas en la superficie celular llamadas priones, causando que las células nerviosas funcionen mal y eventualmente mueran.
"Queríamos investigar si la forma exacta de las bolas de amiloide es esencial para que puedan adherirse a los receptores de priones, de la misma forma que una pelota de béisbol encaja perfectamente en su guante", pone como ejemplo uno de los coautores, el doctor Jo Rushworth. Si esto era así, los científicos querían ver si se puede evitar que las bolas amiloides se unan a priones, alterando su forma, ya que esto podría evitar que las células mueran.
El equipo formó bolas de amiloide en un tubo de ensayo y los agregó a las células del cerebro humano y animal. "Cuando agregamos los extractos del vino tinto y el té verde, las bolas de amiloide ya no dañaron las células nerviosas porque su forma se distorsiona, por lo que ya no podían unirse a priones y alterar la función celular", reveló el profesor Hooper, quien adelantó que el próximo paso del equipo es entender exactamente cómo la interacción amiloide y prión mata las neuronas. "Estoy seguro de que esto aumentará nuestra comprensión de la enfermedad de Alzheimer aún más, con el potencial para revelar aún más blancos para un tratamiento", concluyó.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Predicción del deterioro cognitivo en ancianos mediante una prueba de cribado breve




El deterioro cognitivo en el anciano se relaciona con diferentes variables biopsicosociales. Un reciente estudio ha identificado las variables cognitivas relevantes a la hora de diferenciar ancianos sanos de ancianos con deterioro cognitivo, con el fin de proponer una evaluación de cribado breve no influida por el nivel educativo para la detección del deterioro cognitivo en la vejez..
Con ese objetivo se evaluaron 264 ancianos, de 65-96 años, en funcionamiento cognitivo general, atención sostenida, plasticidad cognitiva o potencial de aprendizaje, memoria de trabajo y fluidez verbal. Se establecieron dos grupos diferenciados, ancianos sanos y ancianos con deterioro cognitivo, a partir del corte de 24 puntos en el miniexamen cognitivo. El análisis discriminante mostró que el mejor indicador del deterioro cognitivo fue el rendimiento en fluidez verbal semántica (FVS), seguido de la atención sostenida y el potencial de aprendizaje. Las tareas de FVS y atención sostenida mostraron unas áreas bajo las curvas ROC de 0,811 y 0,777, respectivamente. Para la FVS, un punto de corte de 10 palabras tuvo una sensibilidad para la discriminación de los ancianos sin deterioro del 74% y una especificidad del 80%, mientras que la atención sostenida mostró una sensibilidad del 68,4% y una especificidad del 68,6%.
El estudio concluye que el rendimiento en FVS y en atención sostenida parece ser un factor de protección frente al deterioro cognitivo en la vejez, con lo que podría utilizarse como prueba de cribado para la detección de ancianos con deterioro.

Un estudio demuestra que el Alzheimer avanza a la inversa que el aprendizaje


El Hospital del Mar compara el patrón de adquisición de habilidades en niños con el deterioro mental

Las personas afectadas de Alzheimer desaprenden al mismo ritmo que los niños aprenden nuevas facultades. Es la principal conclusión de un estudio realizado por el Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) y cuyos resultados abren la puerta ahora a concretar la búsqueda de terapias más eficientes para frenar el deterioro de los pacientes.
Los investigadores del centro  se centraron en analizar cómo y cuándo los niños adquieren nuevas habilidades y evaluar, asimismo, en pacientes con diferentes grados de demencia qué facultades perdían según avanzaba la enfermedad. En total, el estudio analizó el aprendizaje de 181 niños de entre 4 y 12 años y 148 adultos con Alzheimer severo o moderado, con un deterioro cognitivo leve o cognitivamente normales. «El aprendizaje de los niños a lo largo de todos los rangos de edad ha mostrado un desarrollo progresivo de las diferentes funciones cognitivas generales, además de una adquisición simultánea de habilidades instrumentales y de actividades básicas para la vida diaria», explica el doctor Jordi Peña-Casanova, jefe de sección de Neurología de la Conducta y las Demencias del Hospital del Mar. Por contra, añade, «los pacientes con Alzheimer han evidenciado un deterioro gradual tanto en el dominio funcional como el cognitivo». En este sentido, los resultados del estudio evidenciaron que «existe una correspondencia estadística inversa en las puntuaciones de edad cognitiva, funcional y mental entre los niños clasificados por edad cronológica y los pacientes clasificados según el nivel de demencia».
Con todo, el estudio viene a avalar el modelo de retrogénesis que considera, precisamente, que la merma de la capacidades asociadas a la demencia avanza según un patrón inverso al del aprendizaje de esas habilidades. Pero, señala Peña-Casanova, también coordinador del grupo de investigación de neurofuncionalidad y lenguaje del IMIM, «nuestros resultados reafirman el modelo para la funciones relacionadas con un área concreta del cerebro, el neocórtex». Es la parte del cerebro que controla las emociones y las capacidades cognitivas, como la memorización o la habilidad de escoger el comportamiento adecuado, entre otros, y participa en las funciones de percepción sensorial, motricidad o razonamiento espacial, además de jugar un papel importante en el lenguaje

sábado, 2 de febrero de 2013

"Yo defiendo que el alzhéimer sí tiene tratamiento"



El diagnóstico del alzhéimer pre demencia ya no es un tema de investigación, sino un concepto que debe usarse en las consultas especializadas. A pacientes bien seleccionados, con buena historia clínica y exámenes cognitivos, estas pruebas pueden dar la clave del diagnóstico. La pregunta es ¿para qué diagnosticar pronto si no hay tratamiento? ¿Para qué gastar dinero? Yo defiendo que el alzhéimer sí tiene tratamiento. Hay cuatro fármacos que han demostrado eficacia parcial, transitoria, pero cuando se pregunta a los enfermos es una eficacia importante y que se nota. 
Lo que no sabemos, y probablemente no sabremos nunca, es si alguno de esos fármacos se administra en una fase pre demencia lograria que se retrase la aparición de pérdida de autonomía. No lo sabremos porque estos fármacos pasan a genéricos y la industria no invertirá en hacer un ensayo clínico que lo demuestre y los de financiación pública brillan por su ausencia. Entonces, ¿por qué no se pasa de la investigación a la práctica clínica diaria en algo que ya está al alcance? Si no se hace es porque existe una falta de organización de las consultas. Es imposible que un médico de primaria detecte un caso que ha de derivar al especialista en cinco minutos de consulta. Hay que crear unidades de diagnóstico y tratamiento. Y no tiene que suponer grande inversiones de ladrillo. Basta con coordinar bien los equipos que ya existen, crear consultas monográficas.
Es complicado, pero es abordable
Pablo Martinez-Lage