Ética y Buenas Prácticas

Podriamos definir Buenas Prácticas en Atención a Personas con Alzheimer, aquellas que van acordes con el nivel de conocimiento científico-técnico, en una estructura de Asociacionismo donde la humanización, el apoyo y el cariño son el hilo conductor. Respondiendo a necesidades sociales y como siempre adecuandonos al nivel socioeconómico disponible. En un servicio Público de Salud hay que tener una dimensión universal y de justicia social. Todo ello en un contexto ético de respeto a las personas diagnosticadas de Alzheimer y a sus cuidador@s. A. López

miércoles, 16 de septiembre de 2015

El Alzhéimer se transmite entre personas?


 
Descubren que el Alzhéimer se puede transmitir mediante la proteína beta amiloide

Que el Alzheimer se pudiera transmitir entre personas era algo que ni siquiera podía pasarnos por la cabeza hasta día de hoy. No es que se transmita de una persona a otra por contagio sino que se puede pasar la proteína de forma iatrogénica, es decir, por intervenciones médicas.

El estudio realizado por un equipo de investigación del Reino unido de la Universidad de Londres ha desvelado cuál es la causa de esta transmisión. Empezaron a realizar el estudio tras observar que la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ) pasaba de unos animales a otros. El estudio, que ha sido publicado en la revista Nature confirma que esta enfermedad se puede transmitir a partir de una proteína beta amiloide también entre humanos. 

Para llevar a cabo esta investigación analizaron el cerebro de 8 cadáveres humanos que habían muerto precisamente a causa de esta enfermedad. Encontraron la respuesta que buscaban en una proteína beta amieloide que estaba presente en 6 de los 8 cerebros que habían estado analizando. El director principal de este estudio dijo: «es la primera evidencia de transmisión de esta enfermedad en el mundo real». En todos los casos las personas que habían fallecido a causa de la ECJ habían recibido extractos de la hormona de crecimiento hGH con lo cuál es muy probable que las personas que reciban este tipo de tratamientos sean propensos a padecer Alzehimer. Aunque aún es necesario un estudio más amplio al respecto. El Dr. Rábano nos cuenta que «si bien es cierto que se trata de una primera evidencia, no se habla de alzheimer. De hecho, no hay presencia de la otra proteína implicada en el Alzheimer: la proteína tau». Y esta es la razón por la que se confirma que no es que se contagie la enfermedad de una persona a otra sino que puede transmitirse la proteína beta amiloide y dar lugar a la enfermedad pero no en todos los casos de Alzheimer. es decir, que se descarta el contagio pero no una posible transmisión en ciertas ocasiones. 

El neurólogo John Collinge dijo, «Pensamos que la explicación más plausible para la aparición de la patología amiloide es que había sido transmitida por los extractos de hGH contaminados con semillas de beta amiloide y de priones de ECJ».

Queda mucho por estudiar y por descubrir pero los científicos ahora temen que se pueda transmitir la enfermedad por tratamientos quirúrgicos con extractos de hGH contaminados.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Resveratrol para el alzhéimer


Presente en uvas o vino tinto, reduce la presencia de una proteína relacionada con esta enfermedad

El resveratrol, un compuesto natural que se encuentra en algunos alimentos como las uvas rojas, frambuesas, chocolate negro y algunos vinos tintos, parece tener un efecto protector frente a la enfermedad de Alzheimer. Según un ensayo clínico diseñado para analizar el papel de altas dosis de resveratrol a largo plazo en las personas con alzhéimer leve a moderado, realizado en 119 personas, este compuesto, administrado en su forma purificada, lograba reducir o estabilizar los niveles de un biomarcador que se eleva cuando la enfermedad progresa.
Los resultados, publicados «Neurology», son muy «interesantes», señala R. Scott Turner, director del Programa de Trastornos de la Memoria en la Universidad de Georgetown (EE.UU.), pero matiza que es demasiado prematuro recomendar resveratrol. «Se trata de un único estudio pequeño que precisa ninguna otra investigación para interpretar adecuadamente los resultados».

Los 119 participantes tomaron la dosis más alta de resveratrol purificado dos veces al día, es decir, el equivalente a la cantidad que se encuentra en alrededor de 1.000 botellas de vino tinto.

Proteína amiloide
Los pacientes que fueron tratados con dosis elevadas de resveratrol durante 12 meses mostraron poco o ningún cambio en los niveles de amiloide beta40 (Abeta40) en la sangre y el líquido cefalorraquídeo. Sin embargo, aquellos que tomaron placebo tuvieron una disminución en los niveles de Abeta40 en comparación con sus niveles al inicio del estudio.

«Sabemos que un reducción en las cifras de Abeta40 se asocia con un deterioro de enfermedad de Alzheimer progresa; aun así, no podemos concluir de este estudio sí los efectos del tratamiento de resveratrol son beneficiosos», explica Turner.
El estudio sí ha constatado algo relevante: resveratrol fue capaz de atravesar la barrera sanguínea del cerebro.

El mayor factor de riesgo para el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer es el envejecimiento
¿Por qué estudiar el pape del resveratrol en alzhéimer? Se sabe, afirman, que esta compuesto activa las proteínas llamadas sirtuinas, las mismas que son activadas por la restricción calórica. El mayor factor de riesgo para el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer es el envejecimiento; además, algunos estudios con animales han visto que la mayoría de las enfermedades relacionadas con la edad -incluyendo la enfermedad de Alzheimer- pueden prevenirse o retrasarse mediante la restricción calórica a largo plazo.

Pero el estudio deja algunos resultados confusos; por ejemplo, cuando se analizaron los escáneres de resonancia magnética del cerebro de los participantes obtenidos antes y después del estudio, se observó que los tratados con resveratrol perdieron más volumen cerebral que los del grupo tratado con placebo.
«No estamos seguros de cómo interpretar este hallazgo, reconoce Turner». Una hipótesis de trabajo es que los tratamientos pueden reducir la inflamación (hinchazón del cerebro) característica de la enfermedad de Alzheimer.

Ensayo fase III
Debido a que el fármaco fue bien tolerado y no se presentaron efectos adversos relevantes los investigadores han diseñado un estudio en fase 3 estudio para probar si el resveratrol es eficaz en el tratamiento de las personas con la enfermedad de Alzheimer o con riesgo de la padecerla.

El resveratrol y compuestos similares se están probando en muchos trastornos relacionados con la edad, como el cáncer, la diabetes y las enfermedades neurodegenerativas.

 Resveraderm antiox, Laboratorios SESDERMA
 Revidox, Laboratorios Actafarma.

 

jueves, 3 de septiembre de 2015

Nuevo biomarcador para la enfermedad de Alzheimer




Se ha desarrollado un nuevo método que permite el diagnóstico precoz de la enfermedad de Alzheimer (EA) con técnicas no invasivas. Este diagnóstico temprano podría llevar a un tratamiento más eficaz cuando todavía la corteza cerebral está menos dañada.

Un grupo de investigadores ha demostrado en un estudio con 12 pacientes que las alteraciones de las redes funcionales, medidas mediante magnetoencefalografía, se correlacionan con el nivel de las proteínas β-amiloide y fosfo-tau en el líquido cefalorraquídeo de pacientes con deterioro cognitivo leve. Estas dos proteínas son esenciales para el diagnóstico de la EA y determinados valores en el líquido cefalorraquídeo son predictores para el paso a etapas subsiguientes de este trastorno neurodegenerativo.

Aquellos pacientes con deterioro cognitivo leve prodrómico que evolucionaban a EA eran los que presentaban unos valores más alterados en la conectividad funcional. Además, el daño en la integridad de la sustancia blanca en regiones mediales del lóbulo temporal, en particular del cíngulo del hipocampo, se correlacionaba con el grado de alteración de las redes funcionales, estableciendo un vínculo entre conectividad anatómica y funcional en esta enfermedad.

[J Neurosci 2015]
Canuet L, Pusil S, López ME, Bajo R, Pineda-Pardo JA, Cuesta P.