Ética y Buenas Prácticas

Podriamos definir Buenas Prácticas en Atención a Personas con Alzheimer, aquellas que van acordes con el nivel de conocimiento científico-técnico, en una estructura de Asociacionismo donde la humanización, el apoyo y el cariño son el hilo conductor. Respondiendo a necesidades sociales y como siempre adecuandonos al nivel socioeconómico disponible. En un servicio Público de Salud hay que tener una dimensión universal y de justicia social. Todo ello en un contexto ético de respeto a las personas diagnosticadas de Alzheimer y a sus cuidador@s. A. López

jueves, 10 de enero de 2013

Alzheimer, la enfermedad del olvido y la de los enfermos "olvidados"


En España, seis de cada diez afectados aún no han sido diagnosticados, según las Asociaciones de pacientes
En España faltan unidades médicas especializadas en Alzheimer y también llega poca información a las familias afectadas. Por estas razones, el 60% de las personas que padecen esta enfermedad en nuestro país está aún sin diagnosticar, según los datos de CEAFA, la Confederación Española de Enfermos de Alzheimer.
 Alrededor de 170.000 personas en España sufren Alzheimer en fase leve, pero no están recibiendo un tratamiento médico, según los datos de las Asociaciones de Familiares de Enfermos de Alzheimer.                                                                                                        Y, el diagnóstico precoz es "la mejor receta", porque los fármacos actuales actúan mejor en su fase inicial y también se pueden retrasar sus síntomas más graves si se sigue una terapia adecuada lo antes posible.
Mejorar el diagnóstico precoz del Alzheimer y la puesta en marcha de un tratamiento eficaz podría ahorrar en España más de 600 millones de euros al Sistema Nacional de Salud. Y no es un problema que afecte sólo a la tercera edad. A partir de los 45 años se empieza a perder la capacidad de memoria, y, a los 55, la agilidad también desciende un 3,6%.    En concreto, el último estudio sobre memoria realizado por el Instituto Nacional Francés de Salud e Investigación Médica (INSERM) y la University College de Londres demuestra que a partir de los 45 años se empieza a perder capacidad de memoria.
Además, "casi la mitad de las personas mayores de 65 años sufren olvidos cotidianos como olvidar el nombre de las personas, dónde se ha puesto un objeto, apagar la luz o el gas..."- según explica Gema Mejuto, neuropsicóloga del Hospital LAGUNA, un centro de Madrid especializado en el tratamiento del Alzheimer.
Sin embargo, las capacidades de memoria se pueden estimular y reforzar, ofreciendo una notable mejoría. Es para esto que las Asociaciones de familiares de enfermos de Alzheimer están trabajando en Talleres de memoria, (tratamientos no farmacológicos) con el apoyo de Gradior,  una actividad dirigida a personas que quieren reforzar y estimular sus capacidades cognitivas, con personal preparado y actualizado.

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