Ética y Buenas Prácticas

Podriamos definir Buenas Prácticas en Atención a Personas con Alzheimer, aquellas que van acordes con el nivel de conocimiento científico-técnico, en una estructura de Asociacionismo donde la humanización, el apoyo y el cariño son el hilo conductor. Respondiendo a necesidades sociales y como siempre adecuandonos al nivel socioeconómico disponible. En un servicio Público de Salud hay que tener una dimensión universal y de justicia social. Todo ello en un contexto ético de respeto a las personas diagnosticadas de Alzheimer y a sus cuidador@s. A. López

jueves, 13 de marzo de 2014

Un análisis de sangre predice el riesgo de padecer alzhéimer en los 3 años siguientes



Un análisis de sangre puede predecir con más de un 90% de exactitud si una persona sana va a desarrollar deterioro cognitivo leve o alzhéimer en tres años. Lo han desarrollado investigadores del Centro Médico de la Universidad de Georgetown (Estados Unidos).

La investigación, publicada en Nature Medicine, anuncia la posibilidad de desarrollar estrategias de tratamiento para el Alzheimer en una etapa anterior, cuando la terapia sería más eficaz para retardar o prevenir la aparición de los síntomas.



Puede cambiar la forma en la que pacientes, familias y médicos tratan y planifican el trastorno. Es la primera vez que se informa de la existencia de biomarcadores sanguíneos del alzhéimer preclínico. La prueba, que identifica diez lípidos o grasas en la sangre que predicen el inicio de la enfermedad, podría estar lista para su uso en estudios clínicos en tan sólo dos años y, según los investigadores, es posible que tenga otros usos de diagnóstico.

“Nuestra prueba de sangre ofrece la posibilidad de identificar a las personas en situación de riesgo de deterioro cognitivo progresivo y puede cambiar la forma en la que los pacientes, sus familias y los médicos tratan, planifican y manejan el trastorno”, afirma uno de los autores del estudio, Howard J. Federoff, profesor de Neurología.

El estado preclínico de la enfermedad ofrece una ventana de intervención que podría modificar el curso de la enfermedad.

Actualmente, no existe una cura o un tratamiento efectivo para el  Alzheimer, de forma que, a nivel mundial, alrededor de 35,6 millones de personas tienen la enfermedad y, según la Organización Mundial de la Salud, el número se duplicará tras 20 años hasta los 115,4 millones de personas con alzhéimer en 2050.

Federoff señala que se han hecho muchos esfuerzos para desarrollar fármacos que frenen o reviertan la progresión del alzhéimer, pero todos ellos han fracasado, a su juicio, porque el fármaco se probó demasiado tarde en el proceso de la enfermedad, entre otras cuestiones.
Nuestros resultados son un paso importante para comercializar una prueba. El estudio de cinco años incluyó a 525 participantes sanos de 70 años o más a los que se les tomaron muestras de sangre al inscribirse y en varios momentos del estudio. Durante la investigación, 74 participantes cumplieron los criterios para el alzhéimer leve (EA) o una condición conocida como deterioro cognitivo leve amnésico (DCLa), con una importante pérdida de memoria. De ellos, 46 fueron diagnosticados en el momento de la inscripción y 28 desarrollaron DCLa o EA leve durante el estudio. En el tercer año de trabajo, los investigadores seleccionaron a 53 participantes que desarrollaron DCLa/AE.

Los autores descubrieron diez lípidos que parecen revelar la ruptura de las membranas celulares neuronales en los participantes que desarrollan síntomas de deterioro cognitivo o EA. "Creemos que nuestros resultados son un paso importante hacia la comercialización de una prueba de biomarcadores de la enfermedad preclínica que podría ser útil para el cribado a gran escala con el fin de identificar individuos en riesgo", augura Federoff.

No hay comentarios:

Publicar un comentario